miércoles 30 de septiembre de 2009

Comercial Stuff


Mi amiga Vero Veloz ha mandado un mail a sus amiguetes pidiendo opinión acerca de la visión de "LO COMERCIAL", y al ver que cuando he acabado de escribir el mío tenía casi un ensayo acerca del tema, he decidido colgarlo aquí y sacarme de la manga una nueva entrada:



Lo comercial es aquello que, en general, tiene éxito entre el público y en particular, vende. Quizá esta sea la definición más objetiva y la que se ajusta más a lo correcto, pero el concepto de comercial contiene más valores que eso. Lo comercial es lo que, de una manera u otra, cala en la gente y gusta. De esta manera la sociedad, a modo de masa uniforme, recurre a algo "x", comercial, para satisfacer sus necesidades y gustos, prefiriendo este "x" (por lo general, hablando ahora de un producto especialmente comercial) a un "y" distinto y menos comercial, un "y" de producto estándar.

Acerca de lo comercial, hemos apuntado que hay tantos productos comerciales como bienes pueden adquirirse o disfrutarse, pero sólo existen unos productos "x" especialmente comerciales. Un alimento como el Chupa-Chups; libros como El Código Da Vinci, Los pilares de la Tierra o ahora la saga Crepúsculo; grupos de música como El Canto del Loco o Tokio Hotel (fenómenos explotados por radiofórmulas como Los 40 Principales); programas de televisión como Gran Hermano...y, realmente, buscando el origen no se sabe a ciencia cierta qué viene antes, si la incitación publicitaria en un intento de dar con el éxito o el fenómeno espontáneo por parte del público, posteriormente explotado por las empresas, que ven negocio fácil y seguro.

Una vez delimitada la idea de lo comercial deberíamos pasar a reflexionar acerca de los valores que aportan estos bienes ultracomerciales. En mi opinión, lo comercial es, objetivamente, algo neutro y estándar, ya que de otra manera no podría llegar a una sección tan grande del público. Tokio Hotel, por ejemplo, es un grupo prefabricado con elementos especiales para captar la atención del colectivo preadolescente (especialmente el femenino), así como los personajes de Crepúsculo, o series como Física o Química. La parte buena es que ofrecen beneficios económicos considerablemente altos. La parte mala es que escasean de valores realmente auténticos. Son, en el fondo y en cualquier ámbito, objetos artificiales y manipulados desde el comienzo. Sólo existen por y para el negocio y el dinero. Pero cuidado, como ya he dicho, no por ello gustan menos o satisfacen menos necesidades (más bien lo contrario). En todo caso, todo esto no es nada comparable a la obra de alguien (una pequeña empresa, un grupo que autoproduce sus discos, una película de cine alternativo) que ha reflexionado intensamente, que presenta al mundo algo que muestra un estilo propio y personal, y que ese estilo y esa reflexión han sido valorados por un pequeño colectivo de personas que no se dejan llevar por lo que más llama la atención sino por lo que más contenido auténtico tiene.

A modo de conclusión dejaré claro que el derecho absoluto de cada uno consiste en la libertad de elegir, y que eso incluye preferir algo comercial a algo distinto. Y como segundo apunte, y ya para cerrar esto, remarcaré que el hecho de defender una opción distinta no quiere decir que SIEMPRE o NUNCA se deba pertenecer a una opción u otra. La vida es un compendio de decisiones, y lo mejor en todo caso es elegir sabiamente. Algo comercial puede gustarnos, ¿porqué no?

2 comentarios:

  1. POR FAVOR! dime q ESO q hay en el centro de la foto y q es el cantante.. ES UNA TIAA!! xq m esta dando mucho miedo pensar lo cntrario xDD

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  2. como me mola el TOM!! =P Pero m gusta mas cm sale en la foto cn las rastas q ahora! xDD

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